Carlovich: El rey de los modestos

Carlovich: El rey de los modestos

En un humilde hogar de Rosario, en la provincia de Santa Fe, nació la leyenda de Tomás Felipe ‘Carlovich’. Un argentino de sangre yugoslava cuya pasión por la pelota de trapo le convirtió en referente de la región.

Algunos entendidos hablan de que fue el más grande de todos los tiempos. Mejor que Maradona, mejor que Messi, mejor que cualquiera. Su leyenda se alimenta de las maravillas que cuentan aquellos privilegiados que lo vieron jugar, ya que existen pocos documentos que muestran a ‘El Trinche’ sobre un terreno de juego.

Personajes de la talla de Perkerman, Menotti, Valdano, Sampaoli o Bielsa corroboran la dimensión que alcanzó ‘El Trinche Carlovich’ allá por donde pasaba su fútbol.

Carlovich lo tenía todo en su mano para ser una nueva estrella en la costelación del fútbol mundial, pudiendo haber ocupado un lugar en la selecta mesa de Pelé, Di Stefano, Cruyff o el propio Diego Armando Maradona.

Pero, «no se le dio», tal como él mismo aseguró. Otros prefieren afirmar que le gustaba más jugar al fútbol que ser profesional. Carlovich era un tipo particular, bohemio y con aficiones poco compatibles con el fútbol.

Sin embargo, ‘El Trinche’ fue feliz jugando la mayor parte de su carrera en Segunda División, a pesar de tener cualidades para haber militado en cualquier grande de Argentina.

Los aficionados se congregaban cada domingo bajo una misma cantinela: «Esta noche juega el trinche». Si por cualquier motivo, Carlovich no estaba allí, los fanáticos se iban.

Los que lo vieron jugar sufrían una especia de enamoramiento instantáneo hacia un jugador diferente, que iba sumando adeptos mientras orquestaba el fútbol de su equipo con una elegancia y naturalidad fuera de lo común.

Su zurda mágica y su capacidad para leer la jugada, hacían de Carlovich un jugador superior al resto de mortales que lo rodeaban sobre una cancha de fútbol.

Dentro de su leyenda, hubo un partido que consagró a Carlovich como lo que ya era: Una estrella incomprendida. En el año 1974, en la preparación del Mundial de Fútbol, la selección argentina decidió jugar un amistoso frente a un combinado de jugadores de la región de Rosario.

Aquel equipo que enfrentó a la selección argentina estaba compuesto por cinco jugadores de Newell’s Old Boys, cinco de Central Córdoba y un jugador al que llamaron ‘el artista invitado’. Ese no era otro que El Trinche Carlovich, único jugador de Segunda División que participó en aquel histórico partido.

Ni siquiera el seleccionador argentino conocía a Carlovich, que tardó apenas unos minutos en cruzar de banquillo para preguntar quién era ese jugador tan espigado con el ‘5’ a la espalda.

Al descanso, el combinado rosarino apabullaba por 3-0 a la selección argentina y se comenta que el seleccionador argentino, Vladislao Cap, pidió al entrenador de Rosario que retirara del campo a Carlovich.

El Trinche sacó todo su repertorio en el partido idóneo para agrandar su leyenda y maravilló a los miles de aficionados que se reunieron para disfrutar de un encuentro se convirtió en historia del fútbol argentino.

https://www.youtube.com/watch?v=lz1_sg1z2ok&t=270s

En el año 2011, el magnífico programa ‘Informe Robinson’ rescató la Leyenda de ‘El Trinche Carlovich’ y su figura se extendió más allá de Santa Fe, más allá de Argentina.

Carlovich merecía un lugar privilegiado en la historia de este deporte, aunque siempre prefirió vivir fuera de las cámaras, los lujos y los privilegios.

Este pasado 8 de mayo, a los 74 años de edad, ‘El Trinche’ nos dejaba de la forma más cruel posible. Un desalmado golpeo en la cabeza a Carlovich para robarle su bicicleta, con la que era normal verle pasear por Rosario. El impacto causó un fuerte derrame cerebral al genio de Santa Fé, que no pudo salvar su vida.

Carlovich, que no supo nunca cuando y por qué empezaron a llamarlo Trinche, nos dejó, pero su leyenda permanecerá impertérrita en los corazones de todos los amantes del otro fútbol, ese fútbol romántico y modesto que contiene la esencia del balompié. Larga vida al rey.

Alejandro Jiménez

Alejandro Jiménez

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